voy tejiendo despacito este espacio, que se enreda a modo de diario personal sin ningún tipo de edición o vuelta de palillo

sábado, 12 de noviembre de 2011

jueves, 10 de noviembre de 2011

Tejamos, le dije, y él se arrancó como si lo fuera a amarrar con mi lana roja

Llorar

Llorar, secarse con el pelo trenzado y comerse las lágrimas para ver si son dulces o saladas... Luego evaluar la situación según el sabor. Atentos, el agridulce puede ser una opción con la que también hay que contar